(Tema 3) El ser humano está llamado a amar, porque el amor pertenece a su identidad más profunda y es el reflejo del mismo Dios, que es comunión de amor. Este amor no se encierra en la intimidad, sino que tiende naturalmente a expresarse en la vida social. Cuando la persona se abre al amor de Dios participa de una dinámica que la impulsa a salir de sí misma y a reconocer la dignidad del otro. En Jesucristo, que entrega su vida por todos, se revela que el amor verdadero no es dominio ni interés, sino don, y que solo desde esta lógica puede edificarse una convivencia verdaderamente humana.
El amor al prójimo, además, debe ser educado y fortalecido como virtud social. No basta con buenas intenciones: es necesario formar la conciencia para aprender a mirar la realidad desde el lugar del otro, especialmente del más débil. Así, el amor se convierte en principio de justicia, solidaridad y responsabilidad social. La esperanza cristiana, que orienta la historia hacia su plenitud definitiva en Dios, no conduce a la evasión del mundo, sino al compromiso activo con él. Lo que se vive y se construye aquí y ahora —cuando se hace desde el amor y la verdad— no se pierde, sino que es asumido por Dios en la eternidad.
La transformación de la sociedad comienza en la conversión del corazón, pero no se detiene ahí. Un corazón renovado genera nuevas relaciones, y estas reclaman estructuras más justas. El pecado, tanto personal como social, surge cuando el ser humano se encierra en el egoísmo y absolutiza el consumo, el poder o la técnica, produciendo exclusión y desigualdad. La Iglesia, como comunidad nacida del Evangelio, tiene la misión de formar personas capaces de vivir el amor social y de hacer visible el Reino de Dios en medio del mundo. Los sacramentos, vividos con coherencia, impulsan a comprometerse con la dignidad humana, el bien común y la atención a las periferias, para que la fe se traduzca en una auténtica transformación de la sociedad.
¿De qué manera nuestra fe y nuestra vida sacramental nos están llevando a comprometernos concretamente con la justicia, la solidaridad y el bien común en nuestra comunidad y en la sociedad?