La misión social de la Iglesia se centra en iluminar la vida social con principios éticos evangélicos, promoviendo la justicia y defendiendo la dignidad humana, sin interferir en la política ni proporcionar soluciones técnicas.
La misión social de la Iglesia se centra en iluminar la vida social con principios éticos evangélicos, promoviendo la justicia y defendiendo la dignidad humana, sin interferir en la política ni proporcionar soluciones técnicas.