La compasión cristiana transforma la cercanía ante el sufrimiento, educando el corazón a reconocer límites y a cultivar una responsabilidad social. Esta actitud profunda humaniza el servicio y fortalece la fraternidad, genuinamente transformadora.
La compasión cristiana transforma la cercanía ante el sufrimiento, educando el corazón a reconocer límites y a cultivar una responsabilidad social. Esta actitud profunda humaniza el servicio y fortalece la fraternidad, genuinamente transformadora.