San Bruno, fundador de la Cartuja, concibe la soledad y el desierto como espacios de encuentro con Dios. Su vida de oración integra contemplación y virtudes, promoviendo el amor fraterno.
San Bruno, fundador de la Cartuja, concibe la soledad y el desierto como espacios de encuentro con Dios. Su vida de oración integra contemplación y virtudes, promoviendo el amor fraterno.