La formación en la vida consagrada dominicana integra contextos personales y culturales, enriqueciendo el crecimiento espiritual y humano de los aspirantes y fortaleciendo la comunidad.
La formación en la vida consagrada dominicana integra contextos personales y culturales, enriqueciendo el crecimiento espiritual y humano de los aspirantes y fortaleciendo la comunidad.