El encuentro con los pobres enriquece el corazón, transforma relaciones y educa en gratuidad, promoviendo una fe más profunda. Los pobres enseñan lecciones esenciales sobre vida y comunidad.
El encuentro con los pobres enriquece el corazón, transforma relaciones y educa en gratuidad, promoviendo una fe más profunda. Los pobres enseñan lecciones esenciales sobre vida y comunidad.