La implicación de jóvenes en el servicio social transforma su interior, fomenta empatía y les acerca a Dios, descubriendo que dar es más significativo que recibir.
La implicación de jóvenes en el servicio social transforma su interior, fomenta empatía y les acerca a Dios, descubriendo que dar es más significativo que recibir.