La ética y la felicidad

El capítulo anterior mostró qué clase de criatura es el hombre. Se vio que la Escritura lo presenta como barro y aliento, y que esa doble condición debe sostenerse entera sin sacrificar ninguno de sus términos. Se recorrió la larga tradición dualista —Platón, los gnósticos, los albigenses, Descartes y sus herederos— y la respuesta de…