• 1Co 12, 31-13, 13. Quedan la fe, la esperanza y el amor. La más grande es el amor.• Sal 32. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió como heredad.• Lc 7, 31-35. Hemos tocado y no habéis bailado, hemos entonado lamentaciones, y no habéis llorado. Nos encontramos en este día con san Pablo…
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El Señor salva, el Señor justifica
Nada temo, Señor, porque Tú estás conmigo (Sal 22, 4)
Serviam!
Abismo de toda virtud